Nymphetamine Girl
Para mi cumpleaños, una de mis mejores amigas me regaló un libro que me encantó. Tardé en leerlo, aunque era muy corto. Se titula “El secreto egipcio de Napoleón” de Javier Sierra.

Antes que nada, ciertamente debo decir que el libro está escrito de una manera que me encantó. Generalmente los narradores omniscientes simplemente no son lo mío, pero leer como escribe el señor Sierra, simplemente me hizo cambiar de opinión. Entonces fue cuando entendí de que cada quien puede escribir como quiera, solo tiene que saber hacerlo. Pero éste no es el punto principal de mi tema, sino la trama del libro.

La verdad es que no se como ha sido criticado el libro, pero a mi parecer, todas deberían ser buenas. Habla de lo que hizo Napoleón cuando, después de la Revolución Francesa, fue a Egipto por razones aparentemente desconocidas; que justamente el escritor quiere revelar.

Me parece que la investigación que ha hecho para escribir este libro la ha hecho muy bien. En el nos habla de antiguas leyendas egipcias, y algunas quizá más conocidas como Nicolás Flamel y la inmortalidad. Habla también de cómo llegó Jesús a resucitar.

Al ir leyendo el libro me fui dando cuenta entonces de que todo se relaciona. ¿Cómo lo logró el escritor? Pues simplemente o tiene un don especial o solo dice la verdad. Entonces, ¿qué es lo que se relaciona? Pues justamente en el libro habla de una historia egipcia bastante conocida.

Cuando Osiris fue asesinado por su hermano, Isis lo buscó con una comitiva de tres damas hasta encontrarlo dentro de un sarcófago en el Nilo. Con una fórmula secreta revivió a Osiris y quedó embarazada de él también con una fórmula secreta. El libro entonces dicta que los faraones del antiguo Egipto hacían la “Ceremonia Sed” cada 30 años de su gobierno para acceder a la fórmula secreta que de alguna forma les garantizaría la vida eterna, o al menos, alargarla.

¿Qué tiene que ver Napoleón? Pues justamente al llegar allá, buscando explicaciones a ciertas cosas que había investigado en Paris, se entera de que las Ceremonias Sed no se llevaban a cabo desde hace muchos años y él era quién tenía que encontrar de nuevo la fórmula. Bueno, eso ya llega a algo ortodoxo, ya que no me parece que Napoleón estuviese destinado para ello, las cosas cuadran, pero ay algo extraño que no puedo explicar. Aunque, ¿por qué no?

De todos modos, hablaban en el libro, además, de que Jesús en sus tiempos había logrado encontrar ésta formula secreta y, ¿saben qué? Eso lo hizo poder resucitar al tercer día de su muerte. Y estoy completamente de acuerdo. Jesús estuvo parte de su niñez en Egipto, con un supuesto tío o algo por el estilo que le había aparentemente iniciado en los secretos egipcios. De ahí lo de curar enfermos y numerosos etcéteras. De nuevo, ¿por qué no? Es otra razón más para dudar de la iglesia.

Bien, entonces, para seguir con el título de post, ya hablé de las creencias egipcias y probablemente las tuyas, ya que la mayoría de las personas son cristianas y por tanto creen en Jesús. ¿Qué tiene eso que ver si no crees en lo que acabo de escribir? Pues bien, simplemente se relaciona.

De esa forma yo llegué a mis propias conclusiones. Recuerdo haber leído una vez en un libro de Anne Rice que el vampirismo provenía del santo Egipto. Mientras leía las maravillosas páginas del libro de Sierra, simplemente recordé cada párrafo de lo leído en el libro de Rice. Luego recordé lo que leí en algunas investigaciones sobre la mitología egipcia, incluso lo que vi cuando Bella en Twilight –la película- buscaba información de vampiros, encontró referencia a Egipto y todo hablaba de un elixir de la inmortalidad.

Hablando de vampiros, ¿qué es lo que dicen la mayoría de los buenos escritores en éste tema? Que la única manera de tener vida eterna es beber sangre de otro vampiro. Elixir de inmortalidad, justamente.

Vaya, entonces pensé “vampiros, todos son vampiros”. Sí, ahí entran mis creencias. Desde siempre he admirado a los vampiros, que a pesar de ser solo una historia para la sociedad, para mi es muy cierta, pero ya hablaré de ello más adelante. Aquí solo quería dejar claro de que, sea cual sea la verdad, todo está relacionado, todo tiene que ver con lo mismo.

Aunque yo crea en la ciencia y tú en Dios, de alguna manera nos relacionaremos, todo a su manera.

Me marea estar despierta a las horas de la madrugada, así que, queridos lectores, me despido,
Nymph.
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